CORIOLANO

Escrita entre los años 1608-1609. 

Es una tragedia sobre la que apenas existe noticia durante la vida del autor. Lo mismo sucede en cuanto a posibles representaciones. Se encuentra solamente una elegía al actor Richard Burbage (1568-1619), que encarnó el papel del héroe protagonista del relato.

El texto forma parte de una secuencia interna en la producción de Shakespeare, conocida como “Obras Romanas” (Julio César, Timón de Atenas, Antonio y Cleopatra). La principal fuente que utiliza el autor para escribir Coriolano es “Vida de Cayo Marcio Coriolano” que aparece en las “Vidas paralelas”, de Plutarco. 

De la misma fuente extrae los principales elementos narrativos concernientes a la vida de Coriolano y trabaja variaciones esencialmente relacionadas con la caracterización de los personajes y su estructura dramática:

. Menenio, que en Plutarco toma carácter de persuasivo orador y popular personaje de la nobleza romana, en Shakespeare, además, se convierte en esa figura arquetípica de su teatro, consejero de Coriolano, una relación cuasi paternal. 

. Volumnia es la madre que llora el regreso de Coriolano de la guerra. En Shakespeare, las lágrimas son reservadas para su mujer (Virgilia). En la obra del autor inglés, Volumnia toma un carácter completamente diferente al de la fuente principal. Posee habilidades políticas y retóricas, es capaz de invitar a su hijo a que acomode sus palabras y actos a sus propios intereses. Habilidad de la que no aparecen rastros en la fuente. Donde Virgilia ruega y reza, Volumnia ordena. Lejos del personaje pasivo e indulgente de Plutarco, Shakespeare crea un modelo de mujer fuerte y ambicioso que educa a Coriolano en una doble obligación: atender a los deberes de hijo, respetándola y obedeciéndola; y servir al estado en busca de fama y honor. Detrás de la exigencia como madre, se encuentra también su ambición de poder. 

. Audifio, en la fuente, aparece tardíamente. En Coriolano, Shakespeare hace de él, nada menos que el antagonista del héroe. Lo convierte en motivo personal para la guerra. Relación de filia y fobia, trasladándose de lo público a lo privado.

. En lo estructural, la transformación se trabaja desde la narración hacia lo dramático, y hacia la tragedia. La acción se condensa a partir de la redefinición de los personajes. Shakespeare construye un héroe a medio camino, entre la humildad y el orgullo, de quien no se cuestiona en ningún momento su honestidad o virtudes como soldado. Héroe en una triple dimensión: Orgullo (héroe épico) / Odio (oroyectado hacia el pueblo) / Amor (hacia su madre).

Según la tradición, mencionada por Ovidio (poeta romano 43 a. C, 17 d. C), interpreta que Juno engendró a Marte, sin intervención de Júpiter, a través de la acción de una flor mágica de propiedades fecundantes que le había suministrado Flora. Marte era el dios romano de la guerra, también dios de la primavera, y asimismo dios de la juventud. Se le adjudica a Marte, la paternidad de dos gemelos, Rómulo y Remo, y por extensión, la función de protector del pueblo de Roma. A partir de aquí, de la mitología, se encuentran en el texto de Shakespeare todas las citas y comparaciones que se hacen de Coriolano con el mismo Marte. Su valor y naturaleza belicosa, también nómada y protectora.

La figura del personaje se construye en un proceso de constante inmersión en la guerra y aislamiento del mundo civil. La paz es ajena a Marte. Marte era un dios del cual no se esperaban actos de bondad y al que no se dedicaban devotas oraciones: los antiguos no le amaban, sentían terror ante su nombre o imagen.

Tres parecen ser los elementos que se imponen en el relato: 1. La caracterización semi-divina del héroe protagonista, que personifica la figura de Marte. 2. Implicaciones morales y políticas de la obra. Enfrentamiento interno de la plebe y los tribunos con los patricios y el Senado, la guerra contra Audifio y los volscos. 3. La importancia decisiva de Volumnia, que en apariencia, al lado del héroe, conduce la acción y contrarresta la ineficacia de Coriolano en aquellos asuntos que no están ligados con la guerra.

Como Lear (cree que su poder es natural), Coriolano cree que su honor y virtud le son intrínsecos y no dependen de la aprobación de los otros. Éste es el error que lo lleva a negarse a pactar con la plebe y a menospreciar la retórica de los patricios. Pretende imponerse y vencer sin utilizar tácticas y palabras, sin ser político, y eso lo vuelve vulnerable. Reniega del halago y no engaña a nadie en una obra en la que todos pretenden manipularlo y “manipularse”. 

Cayo Marcio Coriolano, a pesar de ser caracterizado como un semi-dios, se halla supeditado al orden humano impuesto. Y aquí radica, desde el punto de vista genérico, la razón de su caída: ignorar que sus cualidades no le bastan, que a pesar de su grandeza debe considerar la sociedad en la que vive. Al no adaptarse a su entorno, debe ser excluido de él. La inconstancia de su propia identidad, será también, causa de su caída.

Bibliografía: Conejero, M. A. La construcción estética en Shakespeare; Instituto Shakespeare, Conejero, M.A.

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