Mónica Zárate

Danza de mujeres

 

8 de marzo de 2013, 10hs de un día soleado; una amplia plaza  con una arquitectura  no convencional  con  la predominante de la ciudad “El Progreso”;  en el medio,  una muy destacada escultura moderna,  sencilla de acero,  formando  dos figuras enfrentadas,  unidas por sus manos con cabeza,   y rostros de espejos mirándose; en su base, su nombre “EQUIDAD”. Un bullicioso gentío  a su alrededor que va llegando y se ubica. Cerca de la escultura,   un palco algo elevado del piso con autoridades representativas del lugar, algunos vestidos con uniformes. Muchas mujeres;  la mayoría  con enormes peinados,  finos zapatos y carteras llamativas, predominan en su vestimenta los tonos pasteles.  Cerca, un micrófono con su pie.

PERSONAJES:

Giuliana Mastellone : 80 años, cabellos blancos lacios, peinados con la forma de una copa cóncava  y un vértice hacia el cielo.

Ingrid Waleska: 50 años, rubia de ojos azules grisáceos,  sonrisa social cortés, , tailleur celeste pastel y  finos zapatos de taco  de gamuza gris claro.

Martínez: jefe de policía de la ciudad, 60 años, uniformado, zapatos negros de punta brillantes, algo excedido de peso y cejas anchas muy negras.

Céline Durocher:  42 años, cabello colorado y algunas pecas, lacios suaves con puntas de ondas voluminosas muy femeninas,   con vestimenta ecléctica, con diseños y colores múltiples; muy llamativa por lo original. Mirada profunda y con  andar de libélula.

Margarita Ponce: 33 años, pelo negro azabache con rulos grandes ondulantes, caderas anchas, blusa roja y pollera tipo libro color negra, tela de buena caída, larga y movediza, botas negras.

Público- Cercano a la decena de personas, mujeres y varones de todas las edades, todos de pié.

 

Giuliana Mastellone- ( acercándose al micrófono, mientras se toca el pelo) Buenos días a todas las autoridades presentes de nuestra querida ciudad y al pueblo que nos acompaña y que también disfruta de este bello lugar, ignoto para “El Progreso”; con trabajo, hacer e historias construídas por nosotros,  durante décadas en pos de nuestra prosperidad. Representativo lugar para celebrar lo que hoy acontece: “el día de la mujer”.

Ingrid Waleska- Las mujeres, desde generaciones pasadas, venimos logrando una emancipación destacada y tan importante como la de los hombres, ellos han reconocido con el tiempo la importancia de nuestra existencia y nuestro aporte al universo (Céline Durocher y Margarita Ponce se miran confusas) Nuestras ascendientes femeninas, supieron regalar al mundo,  hombres protectores, proveedores  e inteligentes, hacedores de las sociedades, donde el rol de la mujer siempre fue claro; acompañarlos, aprender de ellos y ser su mano derecha en todos sus emprendimientos; de ese modo,  hemos logrado ser reconocidas como una piedra preciosa en estado puro con un gran don, el de ser principales procreadoras de seres humanos con la presencia de una madre presente y escultura de vida ( gran parte del pueblo se mira y se codea, Céline  pone la palma de su mano derecha sobre la boca y Margarita mira fijamente a la sra. Giuliana y con los brazos con las manos en las cinturas y los codos hacia afuera, manos en jarra) nadie mejor que mi querida amiga Giuliana para ilustrar con sus bien llevados años, el avance de la mujer en la historia, ha sido testigo no solo de la irrupción de COCO CHANEL en el mundo de la moda, sino también de Licha, su doméstica con cama, que gracias a la bondad de mi amiga, estudiaba todas las noches para terminar la secundaria y pido un aplauso por esta actitud de mi amiga ( algunos aplausos, Céline da un paso adelante con indignación y Margarita la toma del brazo, haciendo que quede quieta).-

Giuliana Mastellone- ( abraza a su amiga y toma el micrófono) Gracias amiga, pero creo exageras un poco, así como yo; muchas mujeres respaldadas por sus maridos, han progresado en este pueblo. Ya  tenemos mayor tiempo no solo para dedicarnos a nuestros esposos;  sino también a pintar,  hacer fotografía, ¡ y porqué no decirlo!  trabajar para aumentar algo más de los interesantes ingresos de nuestros maridos  y también comprar más carteras Louis Buitton  y viajar con los maridos a grandes países por asuntos de negocios.

Céline Durocher- (pide otro micrófono a un organizador e irrumpe) Luego de las palabras de las señoras que me antecedieron que  con silencio y respeto fueron escuchadas por todos nosotros; es momento de hablar de la verdadera emancipación de la mujer en el mundo. Creo, las señoras no han expresado, ni aportado; al relevante día  que nos reúne.

Ingrid Waleska: (con rigidez) no hemos culminado nuestro discurso señorita Céline y sabemos a ciencia cierta que nuestras palabras son representativas de la opinión de los presentes.

Público: No!!!! No! No!  NOOOOO!!!!

Ingrid Waleska- (dirigiéndose al público) ¡ Qué falta de respeto! ¿ y ustedes quienes son para opinar?

Giuliana Mastellone- Todo EL PROGRESO vive, gracias a las mujeres como nosotras, pioneras de esta ciudad.

Céline Durocher- ¡ Pacatas, paquetas y patéticas!

Giuliana Mastellone- ¡ Pioneras señorita! Y más respeto por favor!

Margarita Ponce- ¡ Señoras pioneras! ¡sí! esclavistas de sus peones!  ¡ con gentuza como ustedes,  EL PROGRESO no creció como debería! ¡muestren sus manos!!  Lisas aterciopeladas de no hacer nada!

Céline Durocher - ¡  Nadie viene aquí a escuchar y aplaudir aristócratas hipócritas con la herencia de un apellido ya olvidado! ¡cocoritas ridículas que no saben nada de la evolución de los derechos de la mujer, su entrega social, cultural, su inteligencia emocional y social; mujeres sensibles a  la condición humana. Enfatizo; el género mujer.

Giuliana Mastellone- No puedo soportar estos improperios, ¿ acaso me quieren provocar un ACV?

Martínez- (caminando a paso firme y con los brazos bien abiertos) ¡Señoras por favor!

Margarita Ponce- ¡aja jaajaja! ¡ACV!  ¡pobres las señoras están muy estresadas de tanto trabajar!

Célina Durocher- ( con aire connotativo) El avance de nuestros derechos y el  reconocimiento a nuestro  género, no se lo debemos a nadie; nosotras fuimos y somos fervientes trabajadoras, conquistadoras incansables . Señoras chics, sus dichos son un agravio a la mujer.

Margarita Ponce- ( Martínez nervioso, aplaca al público  con las manos)  Si, si doña Ingrid, puede alcanzarle una silla a su amiga Giuliana, no queremos ser culpables de un aplastante ACV.

Céline Durocher- Sí,  invito a todos a sentarse (dirigiénsose a los organizadores) por favor señores a bajar las sillas de ese camión que todos sabemos está lleno de ellas  y no las bajan, para que el acto sea corto. ( pausa) continúo , ( señalando la escultura) esta escultura acertada en su dimensión amplia y abarcadora del  género femenino, realizada con tanta claridad por una mujer artista de trayectoria, de largas jornadas de trabajo; pido un aplauso para la escultora Josefina Ugarte  destacada artista de gran vocación y luchadora por los derechos humanos  ( aplausos)  

  importante en nuestro país;  como Lola Mora;  es más,  con un paralelismo en sus vidas tan similares, en un mundo de hombres dando poca credibilidad a la eficiencia y productividad de la mujer en el universo.

Margarita Ponce- (recibe el micrófono que le da Céline) Cuántas mujeres aquí y en el mundo entero, han saltado obstáculos , sorteándolos como palos en una rueda, en una sociedad machista, omnipotente y  egoísta, dueño y señor hasta de nuestros deseos ( mirando a la señora Giuliana) que usted señora, con sus años vividos como dice su amiga y de sapiencia acrecentada, recordará a Narciso mirándose en la fuente de agua cristalina, espejo de su ego.

Público- ¡ Contesté señora Giuliana!! ¡ si, si! ¡ conteste!

Martínez- Bueno, bueno señores y señoras, déjenme decir algo a mi también.

Ingrid- Si señor Jefe de Policía, ruego ponga usted orden con estas cacatúas impresentables en El Progreso.

Martínez- Dije que voy a decir ( abriendo los brazos) que tengo una señora madre mujer, que lavó y planchó para señoras como ustedes Doña Giuliana y Doña Ingrid, que trabajó hasta de madrugada para darnos de comer a mí y a mis seis hermanos, siempre mal paga y maltratada.

Giuliana Mastellone- ( se levanta con ímpetu, da dos pasos hacia el) ¿ Qué derecho tiene usted para decir esa barbaridad? ¡ hombre tenía que ser!

Céline Durocher-¿ Escuché mal ó tengo cera en los oídos? Señora Mastellone, ¿ le pesan los años? Usted dijo al comienzo en  su formal retórica (menea su cabeza y se toca su pelo imitándola) que gracias a los hombres la mujer se emancipó, ¡ así no, así nadie cree en usted y en lo que dice que hizo y hace!

Martínez- (levantando el dedo índice) momentito, no he terminado de hablar. ¡ No hay como mi vieja!  nos cargó en su útero a todos y tiene la panza caída hasta las rodillas de tanto parir!!!

Público- ( aplausos)

Martínez- ( mientras Céline  le dice a Margarita en el oído que no hable, que espere) La mujer vino a reproducir, miren cuántos somos. ¡ pobre vieja querida!

Céline- ( en voz alta y firme) Esto ya es demasiado. Una pavada tras la otra. ¡ Martínez, despiértese, reproducir suena en usted como lo único que sabe hacer una mujer. Sí, las mujeres tienen  útero, óvulos para ser fertilizados, y en muchísimos casos semen con espermatozoides fértiles para unirse a un óvulo! ¡  Y ya tenemos el principio del repollo ó si usted prefiere la cigüeña ya partió a París!

Público, Giuliana, Ingrid y Martínez- ¿ Cómo? ¿ qué? ( todos comienzan a reírse y no paran)

Martínez- Mire señorita Céline usted siempre fue media rara, yo diría casi pecadora, demasiado libertinaje en usted, pero lo que acaba de decir, solo lo dice un loco que no entiende nada; además quiero decirle, que el que tomó una ruda con caña hoy fui yo, porque que yo sepa, usted es muy digamos… amante de las petacas caras.

Margarita Ponce- Que tome vinagre si quiere, lo importante es todo lo que hizo por El Progreso  ( señalando al público) ¿ hace o no hace por El Progreso?

Público- Siiiiiiii!!!!! ¡ mucho!

Ingrid Waleska- ¡ Un momento! ¿ usted dijo, si mal no escuché ( respira) que tenemos este… ese órgano masculino…

Céline Durocher- Dígalo fuerte, vamos con ganas, con todas las letras. Un miembro con semen ¡ semen  ¿ quedó claro?

Giuliana Mastellone- Usted es una díscola incorregible, siempre despampanante. ¡ grosera! Dios la perdone, pero creo que del purgatorio usted no pasa.

Céline Durocher- Haré de cuenta que usted no habló. Mis queridos coterráneos, ( tocándose su pecho) ¡ esta mujer así!  ¡ es un hombre!

Público, Giuliana, Ingrid y Martínez- ¡ Cómo! ¡ cómo!

Céline- Sí señores nací  varón, hombre ¡machito dijo la abuela! ( silencio en todo el lugar ¡ ) con pelos;  que digo, unos canutos gruesos y bien negros,  sin tetas, sin vagina; ¡  con testículos y un pito!

Margarita Ponce- ( interrumpe)  anatómicamente,  biológicamente hombre, fisiológicamente hombre, pero de muy chica con mente de mujer, sensibilidad de mujer, emoción de mujer y orgullosa de ser mujer! ¡ella  es mujer!

Público y demás- ¡oh oh oh! ¡oh no!

Ingrid Waleska- ¡ Es  un horror!!  Gente de su calaña, no debería estar aquí. ¡ Usted es  una injuria para El Progreso! ¡ Váyase ya!

Céline Durocher-- Ni con una topadora me van a sacar.

Ingrid Waleska- Somos unos cuántos, no la necesitaremos.

Céline Durocher- ¿ Debo tomarlo como una amenaza?

Ingrid Waleska- ¡Sí! usted es una cosa rara, es y no es.  Cuando se cure, puede ser que la respetemos.

Martínez- Ni se le ocurra acercarse. Traicionó mi confianza.

Margarita Ponce- Es momento se sacarnos las máscaras. ¿ no le parece señora Mastellone?  

Giuliana Mastellone- ( con un pañuelo en sus manos) no tengo nada que ocultar, su amiga sí; entonces que hable ella.

Céline Durocher- ¿ señora, seguro nada que ocultar ó usted no quiere ver o no le conviene ver.

Ingrid Waleska- ¡ es una señora mayor de edad, a sus años usted nos es nadie para tomarse  el atrevimiento de hacerle esa pregunta a una persona honorable y sin nada que esconder; como yo y  mucha  otra gente.

Céline Durocher- Es obvio, , usted no quiere ver, mirar ni escuchar. ¿  Porqué no se pregunta  señora, que hace su marido, el doctor, todos los viernes por las noches, cuando sale de su estudio?

Ingrid Waleska- No se meta en mi vida privada. ( agitando su dedo índice en dirección a ella)

Céline Durocher- No es mi intención. Pero sería interesante que averigue, porqué su marido se encuentra cerca de la ruta con su mejor amigo a los besos… ¡ y en la boca!

Ingrid Waleska- ¡ blasfemias! ¡ mentiras! ¿ cómo puede ser usted tan cruel , eso dice porque debe sentir odio por los matrimonios heterosexuales, los normales.

Célina Durocher- Le afirmo, que lejos está de mi perjudicarla, pero abra los ojos señora, a veces la vida no es lo que parece.

Ingrid Waleska- ( acercándose con bronca ) ¡  usted es una arpía ¡

Céline Durocher- Usted cree comer caviar y son unas simples anchoas.

Giuliana Mastellone- ¡ Basta ya ¡ haré lo que sea necesario para que usted no pise más El Progreso.

Margarita Ponce- ( dirigiéndose a todos) Miren esa escultura, son dos personas que se miran. No importa  que sean heterosexuales u homosexuales, cada uno elige lo mejor para su vida.

Ingrid Waleska- ( impulsivamente y con ira corre y le pega una cachetada a Margarita, esta se queda paralizada) ¡ degenerada!

Céline Durocher- ( viene por atrás y la toma de los pelos con  fuerza) ¡ Matona! Al fin muestra la hilacha ( recibe un carterazo de Ingrid, Céline logra sacársela) ¡ una Gucci! ¡ es mía! ¡ esto sí le dolerá señora ¡

Martínez- ¡ Orden señoras!  ¡ orden ¡ refuerzos por favor! ( mientras todos se empujan, gritan, se dan codazos, zancadillas y se arma el desorden)

Céline Durocher- ¡ Por último y antes que la función termine, quiero decirles que no hay nada que celebrar, desde que las mujeres nos emancipamos, tenemos más trabajo que antes , además de seguir siendo tratada como objetos sexuales por los hombres!

Margarita Ponce- ( toma del brazo a Céline) ¡ con gente así, mejor irse de acá, este pueblo ya no tiene futuro!

 

 




 

Escritura teatral

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